viernes, 7 de septiembre de 2012

Había una vez...y es siempre hace mucho tiempo

Sentir con Flores de Bach entró en la blogosfera el siete de septiembre del 2008, en este tiempo me han acompañado en el blog,  flores, viajes,  excursiones, libros, entrevistas,  películas, artículos, arte, exposiciones, frases....

Miles de gracias a todos los que habéis compartido este espacio.

Para celebrar este cuarto aniversario, comparto un cuento que el doctor Edward Bach escribió en 1934.

Algunas imágenes son del Camino de Santiago y otras de mis excursiones a la montaña.

Había una vez, y es siempre hace mucho tiempo, que dieciséis caminantes partieron en viaje a través del bosque.

Al principio todo fue bien, pero después de haber recorrido un buen trayecto, Agrimony comenzó a preguntarse si habían elegido el camino correcto.

Agrimony

Más tarde, cuando las sombras de la tarde iban cayendo, Mimulus comenzó a tener miedo, miedo de que hubieran perdido el camino.

Mimulus

Cuando  el sol se puso, las sombras se espesaron y comenzaron a oírse los ruidos nocturnos del bosque que los rodeaba, Rock Rose se sintió aterrorizado y al borde del pánico.

Rock Rose

En mitad de la noche, cuando todo era oscuridad, Gorse perdió toda esperanza y dijo: "No puedo seguir; continuad vosotros, yo prefiero quedarme aquí, y aquí me quedaré hasta que la muerte me libre de mis sufrimientos".

 Gorse

Oak, por otra parte, a pesar de sentirse perdido y saber que nunca volvería a ver la luz del sol, dijo: "Lucharé hasta el último aliento", y continuó su camino.

 Oak

Scleranthus tenía todavía algunas esperanzas, pero a veces sufría ataques de incertidumbre e indecisión tan grandes, que al mismo  tiempo quería tomar un camino como otro.

 Scleranthus

Clematis caminaba pesada y pacientemente, sin preocuparse si caía en el sueño eterno o salía del bosque.

Clematis 

A veces Gentian animaba a la partida, pero pronto caía en un estado de abatimiento y depresión.

Gentian

Los otros caminantes jamás tuvieron miedo y quisieron ayudar a sus manera a sus compañeros.

Heather estaba totalmente seguro de conocer el camino y quería que toda la compañía le siguiera.

 Heather

A Chicory no le preocupaba el final del viaje, pero estaba lleno de preocupación por el estado de sus compañeros: si tenían los pies lastimados, estaban cansados o tenían suficiente comida.


Chicory

Cerato no tenía especial confianza en su juicio y quería probar cada senda para estar seguro de que no iban en la dirección falsa.

Cerato 

Y el pequeño y sumiso Centaury, por lo general llevaba la carga de aquellos más capaces de transportar la suya, ya que eran los que más se quejaban.

Centaury

Rock Water, siempre dispuesto a ayudar, deprimía un poco a la partida porque criticaba a todo el que hacia algo mal, y sin embargo Rock Water conocía la senda.

Rock Water 

Vervain debería haber conocido también el camino, pero estaba un poco confuso y hablaba demasiado de la única senda que conducía fuera del bosque.

 Vervain

Impatiens también conocía bien el camino a casa, de modo que estaba impaciente con los que iban más despacio que él.

Impatiens

Water Violet ya había recorrido la senda antes y conocía el camino correcto, sin embargo adoptaba una actitud orgullosa y desdeñaba a los que no lo conocía, Water Violet los creía inferiores

Water Violet
Y al final todos salieron del bosque. 

Ahora son guías de otros caminantes que no han hecho todavía el camino y, como saben que hay una senda y la oscuridad del bosque no es sino las sombras de la noche, caminan como valientes y cada uno de los dieciséis acompañantes enseña a su manera la lección, el ejemplo necesario. 

Agrimony camina totalmente despreocupado y bromea con cualquier cosa. Mimulus ya no conoce el miedo; Rock Rose, aun en la mayor oscuridad, es la imagen de la calma, el valor sereno. Gorse, en medio de la noche más oscura, relata a los caminantes los progresos que harán cuando el sol aparezca por la mañana.

Oak permanece erguido ante los fuertes vientos; Scleranthus camina con perfecta seguridad; los ojos de Clematis están llenos de júbilo al acercarse al final del viaje, y no hay dificultad o revés que pueda descorazonar a Gentian.

Heather ha aprendido que cada caminante debe recorrer su propio camino y se adelante en su marcha para demostrar que eso es posible. Chicory, que siempre tiende una mano, sólo lo hace  cuando se lo piden, y luego tan tranquilo. Cerato conoce perfectamente las pequeñas sendas que no conducen a ninguna parte, y Centaury siempre busca al más débil para aliviar su carga.

Rock Water ha olvidado los reproches, sólo ocupa su tiempo en dar ánimos a los caminantes. Vervain ya no da largos sermones, sino que silenciosamente señala el camino. Impatiens ya no conoce la prisa, sino que camina lentamente con el último para mantener su paso; y Water Violet, más angel que persona, pasa entre la compañía como un cálido soplo de viento o un rayo de fabuloso sol, bendiciendo a cada uno de ellos

Fotografías: Pilar Vidal Clavería

 

8 comentarios:

Elvira dijo...

¡Muchísimas felicidades, Pili!!!! Y lo que me alegro de haberte conocido gracias a nuestros blogs. Muchos besos!

Maria Dolors dijo...

Ante todo Pilar, felicitarte por
este cuarto aniversario, yo
personalmente he aprendido mucho
con tus experiencias, tus explicaciones y consejos, te doy
las grácias por ello.
Respecto al relato del Dr. E.
Bach, nos demuestra una vez más que con perseverancia, paciencia, optimismo y voluntad se llega a
la cima o en este caso a la salida del bosque, hermosa lección.
Las fotos son extraordinárias.

Bon cap de setmana.

Pilar Vidal Clavería dijo...

Gracias Elvira, eres uno de los mejores regalos de este blog.

Besos con flores y palabras

Pilar Vidal Clavería dijo...

Gracias también a ti Maria Dolors,otro gran regalo para mi, con tus comentarios se complementan mis entradas y como en el cuento tu perseverancia y voluntad ha hecho que crezcan y florezcan tus Espais de Natura.


Una abraçada

Remei dijo...

Felicidades Pilar...no imaginas lo que he disfrutado este amasijo de emociones entre palabras y letras.

Lo mejor de todo: Impatiens ya no conoce la prisa...


Aprendre a viure...un camí més difícil que la vida pròpia, però no impossible...

Abraçades amiga.

Pilar Vidal Clavería dijo...

M'alegra Remei que hagis fet un passeig entre les flors, les paraules i les fotogràfies i que t'hagi agradat el que Impatiens ja no conegui la presa...

Aprendre a viure, aprendre a gaudir de tots els camins que la vida ens ofereix, tots són possibles, a tots hi ha vida.

Petons Remei, gràcies per les teves boniques paraules

Maritza dijo...

FELICIDADES MI QUERIDA PILAR!!

Estaba un poco perdida en tus entradas, pero ya llegué y vengo a felicitarte grandemente por toda tu labor que ya cumple 4 años! ...
Tú no sólo haces fotografías, sino que nos alimentas el alma y el espíritu con tus recorridos en lo humano y lo divino...sobretodo en lo espiritual!

Cuánto nos has enriquecido y alimentado en todo este tiempo!

SIGUE CAMINANDO!, SIGUE FLORECIENDO POR LOS CAMINOS, SIGUE SEMBRANDO ESPIRITUALIDAD Y PAZ EN UN MUNDO TAN POBRE DE ELLO...
Y SIGUE TENDIENDO PUENTES DE HUMANIDAD NECESARIA Y URGENTE!


ABRAZOS Y MÁS ABRAZOS, CON TODO AMOR Y ADMIRACIÓN,PILAR.

Pilar Vidal Clavería dijo...

Gracias querida Maritza recojo tus palabras y me animan a seguir compartiendo flores y puentes desde mi corazón.

Miles de abrazos de Barcelona a Chile

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