miércoles, 21 de septiembre de 2011

Final del verano

Llegué al bosque de hayas,  penetré en su interior.



Me dejé asombrar por unos árboles inmensos,  aunque de frágiles raíces.



Alguno se había escapado, había dejado la zona ombría y reclamaba un espacio al sol.


 Las cimas discurrían a lo largo de la carena.


Puigsacalm, 1515 m


Puig dels llops, 1486 m

Y las flores lucían al final del verano.


Achillea millefolium,  Yarrow (A la salud por las flores)


Crocus nudiflorus
Fotos: Pilar Vidal Clavería
septiembre 2011

8 comentarios:

Aquí me quedaré... dijo...

Un bonito y agradable paseo debió ser.

Ya tenemos el otoño a punto de caer

Besos

Pilar Vidal Clavería dijo...

Sí muy agradable, la temperatura ya no era tan calurosa como en los días anteriores y las hojas de las hayas todavía estaban verdes, en quince días el paisaje cambiará totalmente.

Besos

Montse dijo...

¡Qué bonita manera de describir tu paseo!
Estoy deseando que venga el otoño, es una estación que me gusta, me invita a la reflexión en el preludio del frío invierno. Los colores otoñales son bellísimos, rojos, marrones, ocres, amarillos...

Besitos.

Pilar Vidal Clavería dijo...

El otoño es una estación especial, llena de calma y paz, tiempo para la reflexión y el inicio del recogimiento.

Dejarse inundar por los matices de los colores que nos acompañarán en los próximos días.

Besitos Montse, me alegra tu compañía en el blog

marce dijo...

Buen dia Pilar. Tendré que poner un poco de Oak en mi vida. Si aporta fortaleza y me enseña a reconocer los límites, me hace falta. Me cuesta, a veces, a mi edad, saber dónde están ciertos límites.. Hablaré con los robles que nacen el la fraga del Arenteiro, tienen la suficiente edad como para sabermelo transmitir.

Y las hayas, qué aportan ?, o dejan a los robles que sean ellos los amos del bosque.

Los crocus son mágicos, salen sin que podamos intuirlos, agazapados bajo el suelo para sorprendernos casa año sin falta. Anuncian el otoño, el comienzo de los colores de Monet, Renoir,. ...

que tengas un buen día.

Pilar Vidal Clavería dijo...

Hola Marce,

Con las hayas también se prepara otro de los remedios de las flores de Bach, se trata de Beech.

Lo que aporta Beech tampoco tiene desperdicio, nada menos que tolerancia y flexibilidad.

Tienen una belleza especial los colores de los bosques en otoño y los pintores que mencionas la captaron a las mil maravillas.

Saludos de tonos casi otoñales.

Aquí me quedaré... dijo...

Siempre he llamado al otoño un tiempo de interior.

Veo que también a tí te lo parece.

Un abrazo

Pilar Vidal Clavería dijo...

Tiempo para dentro, tiempo para fuera, todo tiene un tiempo y es todo un aprendizaje encontrar a cada momento el tiempo que le corresponde.

Abrazos de otoño y hoy de lluvía

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