La fachada de la Pasión de la Sagrada Familia de Barcelona, recibe este nombre porque representa la pasión y muerte de Jesús, elaborado con conjuntos escultóricos realizados por Josep Maria Subirachs. Es la segunda fachada que se construyó siguiendo el proyecto original de Antoni Gaudí.
Esta fachada está orientada al Oeste y recibe los últimos rayos del sol, disposición que acentúa el efecto simbólico de oscuridad y penumbras que quería el arquitecto.