sábado, 30 de mayo de 2009

Viernes Activos

Este último Viernes Activo en Sedibac tenía dos invitados de excepción, Claudia Stern y Boris Rodríguez, estuvieron en el Congreso Sedibac de Terapia Floral como ponentes y ayer en la sede de Sedibac iniciaron sus siempre amenas explicaciones explicando cómo llegaron a las Flores de Bach.

Claudia descubre las Flores de Bach gracias a una paciente y a través del libro de María Luisa Pastorino, La Medicina Floral de Edward Bach, que fue en 1989 el primer libro escrito en español de Flores de Bach, se introduce en el mundo floral.

A esta lectura siguieron un viaje al Centro Bach en Inglaterra donde realizó una inmersión en las Flores de Bach de la mano de John Ramsell, en alemán le llega el libro de Mechthild Scheffer y en 1992 publica su primer libro sobre Remedios Florales de Bach.

Por su parte Boris, que fue alumno de Claudia en sus cursos en Cuba, inicia sus primeros contactos con las Flores sobre 1995 y también el de Pastorino es su primer libro sobre las Flores de Bach.

Boris ha realizado sus tesis de grado y de maestría sobre las Flores de Bach, y nos explicó que desde que en Cuba en 1999 fue aprobada la Terapia Floral su crecimiento es excepcional tanto en el área de medicina preventiva como de tratamiento de salud en el sistema público cubano.

Para Boris era muy gratificante poder estar "in situ" en un Viernes Activo, que tan presentes están para él, gracias a la información recibida por parte de Sedibac.

Boris trabaja en la Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas, donde es profesor de Metodología de la Investigación en la Facultad de Psicología, donde hay un Diplomado en Sistema Diagnóstico-Terapéutico de Edward Bach y coordina el Grupo Científico Cubano de Investigación del Sistema Diagnóstico-Terapéutico de Edward Bach llegar a este punto no ha sido fácil, sino que es el fruto de una recomendación que compartió en su charla: Tener un pensamiento estratégico, como base para saber como ofertar las flores.

Recordó a la importancia de que las flores estén presentes en las altas esferas cubanas gracias a la doctora Concepción Campa, investigadora, que como el doctor Bach en sus orígenes, trabaja con vacunas, y ha sido una gran potenciadora de la Terapia Floral.

Claudia nos explicó que en Argentina el principal lugar de formación de terapeutas florales se encuentra en Buenos Aires, y que al contrario de lo que sucede en Cuba, su ámbito de aplicación se restringe a la practica privada, ya que en las instituciones hospitalarias públicas los pacientes son "de pasillo".

Problemas como la falta de respeto y la prepotencia en profesionales de la salud que no conocen el trabajo de las flores todavía están muy arraigados en Argentina, pero recordó que con paciencia a todo se llega.

Boris recalcó la importancia del estar atento a realizar una divulgación seria de la terapia floral y que el hecho de tener un nombre más completo como Sistema Diagnóstico-Terapéutico de Edward Bach ha dado solidez a la terapia y que la acreditación ante un Consejo Científico en Cuba, esta muy cercana.

Aspectos a tener en cuenta son el no olvidar la seriedad, la objetividad, la sistematización, el rigor y el no hacer concesiones.

Coincidieron Claudia y Boris en la importancia de no coaccionar a que la gente se trate con las Flores, ya que cada paciente tiene su momento y recordaron que los terapeutas podemos ayudar a los pacientes mostrándoles cual es la lección a aprender, pero no haciendo su camino.

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