jueves, 16 de abril de 2009

Niños adoptados

Del libro El niño abandonado de Niels Peter Rygaard, Guía para el tratamiento de los trastornos del apego, conferenciante en la Jornada Efectos de la Institucionalización en la Infancia, he hecho este resumen, con especial interés en la parte relacionada con los niños adoptados.

Primero realiza una introducción del apego en general y del trastorno de apego reactivo en particular, para después plantear lo que puede aportar el libro en tres partes independientes.

El trastorno de apego reactivo, se aplica a niños que han sufrido muchas privaciones y estrés en su vida temprana. La característica común en estos niños es que tienen una habilidad muy reducida para responder emocional y socialmente de una manera adecuada.

Son niños que no han recibido suficiente atención durante los primeros años de su vida y en los que podemos observar un comportamiento antisocial durante la infancia (Vine)
y un comportamiento de apego no selectivo (Heather)

Los trastornos de apego pueden estar combinados con:

Estado de estrés crónico por situaciones extremadamente traumáticas (Elm y Star of Bethelehem)

Trastorno de atención con hiperactividad con comportamientos extravertidos y desorganizados (Impatiens y Vervain)

Síndrome de autismo postinstitucional (Water Violet y Clematis)

Síndrome de Tourette: múltiples tics motores y vocales (Cherry Plum, Scleranthus)

Los niños con trastorno de apego reactivo, tienen dificultad para organizar sus sensaciones, por lo que pueden presentar deficiencias sensoriales o de integración sensorial en su edad más temprana.

La hipótesis del libro de Rygaard, es que el hecho de ser capaz de amar y de sentir afecto hacía otros depende muy estrechamente de los contactos físicos (por añadidura emocionales) que hayamos tenido (y hayamos sido capaces de experimentar) tempranamente en nuestra vida.

Las capacidades afectivas y sociales se desarrollan en los dos primeros años de vida.

La falta de contacto inicial es una característica del niño con trastorno de apego reactivo.

Lo más destructor para el desarrollo temprano del sistema nervioso central parece ser la ausencia de tacto (estimulación táctil) y de movimiento (estimulación vestibular) en las experiencias de comunicación del bebé. Es indispensable dar al niño los estímulos táctiles y vestibulares adecuados en los dos primeros años de vida.

La primera parte de libro trata del desarrollo de los trastornos de apego reactivo, desde la concepción a la mayoría de edad.

En la segunda parte del libro en relación al tratamiento, explica los principios de la terapia ambiental, que como base requiere una voluntad de hierro y muchísima paciencia. Esta terapia ambiental se diferencia de la psicoterapia, ya que en la ambiental se centra en dotar al niño de una compensación para paliar la disfunción emocional y sus consecuencias, al comienzo el contacto físico es más importante que el psicológico y no se pretende tanto un desarrollo personal sino un mejorar aspectos del comportamiento, con objetivos moderados logrando pequeños progresos sin cesar.

Encontramos un apartado dedicado a Problemas transitorios de vinculación y trastornos del apego en los niños adoptados.

Es un capítulo escrito como una contribución a la tarea de recibir a un niño adoptado, recomienda el autor a los padres adoptivos hacer una fotocopia de este apartado y dárselo a los profesionales que le ayudan con su hijo.

Las dificultades en los comienzos de la nueva relación entre los padres adoptivos y sus hijos son totalmente normales.

El niño que es ad-optado por una familia o grupo familiar, previamente ha sido ab-optado (echado) de otro grupo, esto facilita que entendamos el contexto de la situación real del niño.

En el periodo de la adopción el niño tiene que sobrevivir a la pérdida de personas, lugares, hábitos e intimidad.

Cuanto más se expresen los síntomas de crisis ante los nuevos padres, llorando constantemente durante días o incluso semanas, más corta será la fase de transición.

El niño adoptado puede desorganizarse emocional y físicamente hasta que se haya recuperado de la experiencia.

Pueden desencadenarse diferentes formas de adaptación:

Presentando un sentimiento de omnipotencia, en cuanto a que todo lo anterior era mejor que lo de ahora.

Presentar un falso cinismo, en cuanto a no manifestar ningún interés por los actuales padres.

No querer establecer ningún tipo de contacto, para evitar un posible rechazo.

Complacer al extremo con todas las expectativas parentales, por el temor a un nuevo rechazo

Las conversaciones abiertas y con respeto, el diálogo entre los padres adoptivos y con los hijos adoptivos, hacerles saber que es natural y comprensible sus diferentes reacciones y que no son más que maneras de hacer frente a la separación de sus orígenes.

Estar presente y atento, ser amable y receptivo, dejando siempre que el niño dé el primer paso.

La regresión es otra reacción normal después de la adopción, ofrecer al niño los cuidados que serían necesarios si tuviese la mitad de su edad es una buena idea.

Es bueno admitir la ayuda de otros, ser paciente con uno mismo y con el cónyuge.

La tercera parte son recomendaciones para organizar el ambiente terapéutico.

A lo largo de todo el libro los apunte sobre las deficiencias sensoriales o de integración sensorial de los niños con el trastorno de apego reactivo son constantes, por lo que la Terapia de Integración Sensorial, está muy presente y la recomienda en varias ocasiones.

Como ejemplo de Flores de Bach que pueden mejorar y ayudar a los niños y a sus padres he puesto en rojo y entre paréntesis en la parte superior del escrito las flores que más se acercan a determinados estados de comportamiento o emocionales

Water Violet
Foto: Pilar Vidal Clavería

4 comentarios:

María Diez dijo...

Gracias a tu visita he podido llegar a tu blog. Me he pasado una hora leyendo parte de tus entradas, son muy interesantes, algunos articulos me han hecho reflexionar profundamente.
Tienes un blog muy bueno, lo seguiré visitando,gracias por tu visita.
Un abrazo

Pilar Vidal Clavería dijo...

Gracias María,

Celebro que lo encuentres interesante, hasta pronto,

Un abrazo

Imma-Cal Roca dijo...

Hola,
Me llamo Imma. Estaba buscando información sobre niños adoptados y su comportamiento cuando he visto tu blog.

Yo tengo un hijo adoptado. Ahora tiene 9 años de edad y su comportamiento en la escuela o en las clases extraescolares no es muy favorable. Hemos ido durante 2 años a un psicòlogo pero ahora hemos empezador con la medicina hemeopática. No puedo decir si el resultado ya es favorable, si que tengo que decir que estamos en una lucha cansada pero que no nos vamos a rendir.

No tengo conocimiento de las Flores de Bach, tendre que buscar un poco de información.

Pilar Vidal Clavería dijo...

Hola Imma,

Cómo puedes ver en el blog colaboró con el Centro de Estimulación Infantil de Barcelona preparando Flores de Bach, muchos de los niños que acuden al CEIB son adoptados, en su web encontrarás información de la Terapia de Integración Sensorial en la que se basa la Estimulación Infantil o bien puedes ponerte en contacto directo con el centro.

Es importante hacer una correcta valoración de lo que le sucede a cada niño, para comprobar cuales son sus necesidades, si son emocionales con lo que las Flores de Bach serán de gran ayuda o si también necesita de otras terapias.

Saludos

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