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sábado, 14 de febrero de 2026

En el mar de Sorolla con Manuel Vicent

A los pocos días de compartir en este blog lo mucho que disfruté, en noviembre del año pasado en la ciudad de Valencia, con la exposición Sorolla. Obras maestras del Museo Sorolla, apareció una nueva oportunidad de contemplar obras del maestro de la luz y esta vez sin tener que hacer quilómetros.
 
El Palau Martorell del carrer Ample, 11 de Barcelona, presenta hasta el próximo 6 de abril, la exposición En el mar de Sorolla con Manuel Vicent

En esta ocasión son 86 las obras, procedentes del Museo Sorolla de Madrid, actualmente cerrado por obras, que establecen un diálogo con el escritor Manuel Vicent, construyendo un relato con piezas icónicas de Sorolla, como son Después del baño, El balandrito, La llegada de las barcas o La Pescadora con su hijo.
 
Manuel Vicent, comisario de la exposición, pone la voz al universo mediterraneo pintado por Sorolla:
 
"Aquella experiencia sensorial del mar que me ha mirado tantas veces: esa luz, esa arena brillante, ese olor de calafate y de brea, los barcos, las peleas, los gritos que se pierden en la playa, el calor..."
 
"Yo ya me lo sabía, porque saber solo es recordar. La luz de Sorolla estaba vagando como una idea sintética por las esferas desde que el tiempo fue creado. El pintor no hizo otra cosa que recordarla."
 
 
 
 
Me impresionó la pintura de la Pescadora con su hijo, Valencia, 1908.  
La imagen de la mujer pescadora con su hijo en brazos, resguardando su cara de los rayos del sol. Los colores cálidos de la ropa, contrastan con los tonos oscuros del mar, destapan preguntas y conectan con una posible preocupación de la mujer.
 

Joaquín Sorolla Bastida (Valencia 1863-Cercedilla (Madrid)1923)
Realizaba sus obras directamente en la orilla del mar. Buscaba la captura de la luz del Mediterráneo y el movimiento del mar y no hay duda que lo conseguía. 
 
 
 
El balandrito, 1909
Un niño juega en la orilla del mar, junto a la playa del arenal valenciano de El Cabañal
Los reflejos captados en el agua son especiales y hacen que te acerques y te alejes del cuadro una y otra vez. Sorolla consigue captar el movimiento del mar de una manera extraordinaria.
 
Podemos leer junto a esta obra el texto de Vicent:
"También yo fui uno de aquellos niños que navegaba en un barco de papel… A lo largo de mi vida no ha habido un barco más seguro, más resistente a la hora de enfrentarme a las más azarosas travesías”, 
 
 
 
La hora del baño, Valencia, 1909
Las figuras femeninas de esta obra ocupan gran parte del cuadro, con una cabeza cortada en su parte superior en el caso de la mujer que sustenta la sombrilla blanca. Su estancia junto al mar es plácida y motivo de divertimento. Los veranos en la playa siempre resultan agradables, y Sorolla capta como nadie los detalles del día a día.
 

 Después del baño
, Valencia, 1909
Cambio de ropa tras el baño, al resguardo de unos toldos. Dos grandes figuras femeninas en primer término, con elementos accesorios que no pasan desapercibidos, como la silla de la derecha o los niños jugando en la arena de la parte izquierda del cuadro.
En muchas de las obras expuestas, los marcos de madera fueron escogidos por el propio Sorolla. 
 

 Las velas, 1915
Las principales protagonistas de este lienzo son las velas, que movidas por el viento, producen una sensación de movimiento y un relieve de nuevo extraordinarios.
Tambien la yunta de bueyes que ayudan a sacar la barca del mar, tienen un papel destacado en esta y en otras obras de Sorolla.  
 
  
Playa de Valencia, 1904 
 

Niño pescando, Jávea, 1905 
 
 
Autorretrato con fondo de mar, 1909
 Sorolla tenía 46 años cuando pintó este autorretrato, un día tranquilo en su querido mar Mediterráneo. Junto a su luz y sus colores, resalta su cara y su camisa blanca. En su mano derecha se insinúa una paleta. 
 
 
Nadadores, Jávea, 1905
Transparencias, luces y movimiento, con un impresionismo muy afianzado en la obra de Sorolla.
 
 
Texto y Fotografías: Pilar Vidal Clavería
Barcelona
Febrero 2026
 
 
  Las informaciones sobre les Flores de Bach que aparecen en los artículos de este blog son únicamente de carácter orientativo e informativo. Cada persona necesita un tratamiento individualizado, que debe ser prescrito por un terapeuta floral acreditado
 
 

 

jueves, 11 de diciembre de 2025

Joaquín Sorolla, el maestro de la luz

Nuestra estancia en la ciudad de Valencia, ha tenido dos joyas culturales, que se han complementado a la perfección.
 
La primera, la exposición Sorolla. Obras maestras del Museo Sorolla, que tiene lugar en la Fundación Bancaja y que se puede visitar hasta el próximo 8 de febrero del 2026.
 
La segunda, la visita al Centro de Arte Hortensia Herrero, CAHH, al que le dedicaré una próxima entrada.
 
Joaquín Sorolla Bastida (Valencia 1863-Cercedilla (Madrid)1923), es un maestro de la luz. Ver sus obras, es sumergirse en un mundo de colores, de contrastes, que seducen y enamoran.
 
Esta exposción, es el hogar por unos meses, de 60 obras maestras del pintor, 59 de las cuales pertenencen al Museo Sorolla de Madrid, ya que la casa-museo del artista en Madrid, está temporalmente cerrada, mientras se llevan a cabo trabajos de ampliación y rehabilitación.
 

Que buena elección la de esta pintura para el inicio de la exposición
El baño del caballo, 1909 
A patir de este momento, explosionó mi admiración hacía las obras de Sorolla y que fue aumentando, a medida que recorríamos las diversas salas, que siguen la trayectoria vital y artística del pintor.
 

 Autoretrato, pintado en 1909
El artista aparece pintando con la paleta y el lienzo, con una dedicatoria a su esposa Clotilde.
 
 
Jovenes campesinos de Campos de Criptana, 1912
 
 
 

Sala de la exposición con una fotografía ampliada de Joaquín Sorolla en la playa, con las obras :
Clotilde en la cala de San Vicente, Mallorca, 1919
Costa de Santa Cristina, Lloret de Mar, 1915 
 
"¡El agua era de un azul tan fino! Y la vibración de la luz era una locura. He presenciado el regreso de la pesca: las hermosas velas, los grupos de pescadores, las luces de mil colores reflejándose en el mar… me proporcionaron un rato difícil de olvidar"
En 1907 su fascinación por el mar le había llevado a Joaquín Sorolla a escribir estas palabras a su esposa Clotilde  
 
 
 
La trata de blancas, 1894 
 

Volviendo a los orígenes del pintor están también presentes en la exposición, obras con pinturas de temática social, como : 
La trata de blancas, 1894 y la de Triste herencia, 1899 
 
La pintura Triste herencia, se presentó en la Exposición Universal de París de 1900, donde ganó el Grand Prix
Al año siguiente 1901, obtuvo la Medalla de Honor en la Exposición Nacional de Bellas Artes
De las 60 obras presentes en esta exposición, este cuadro pertenece a Bancaja.
  



Fascinantes también estos detalles de la pintura Tipos de lagartera o Novia lagarterana, 1912
 
 
 
De vuelta a sus pinturas con el mar, me fascinaron varias obras,  la Nadadora. Jávea, 1905
 
 
 
 
Su extraordinario: Paseo a orillas del mar o Paseo por la playa, 1909 
 Retrato de su mujer, Clotilde, y de su hija, paseando por la playa en Valencia 



Instantánea, Biarritz, 1906
La mujer sentada en la arena de la playa, sujeta entre sus manos una cámara Kodak
De estilo postimpresionista, esta obra sirve de homenaje a una cámara, con la que Sorolla realizó muchos retratos de los veraneos junto a su familia. 
 
 
Niñas en el mar, 1909
 
 
 
 
Del mar pasamos al descanso como en esta obra:
La siesta, 1911
 
 

A los Jardines de la casa de Sorolla en Madrid
 
 
A retratos de su familia, como este de su hija Elena, en un detalle de la obra: 
Mis chicos, 1897
 
Texto y Fotografías: Pilar Vidal Clavería
Valencia
23 a 26 de noviembre 2025
 
  Las informaciones sobre les Flores de Bach que aparecen en los artículos de este blog son únicamente de carácter orientativo e informativo. Cada persona necesita un tratamiento individualizado, que debe ser prescrito por un terapeuta floral acreditado.
 

sábado, 29 de marzo de 2025

BOTERO, Un maestro universal, gran exposición en Barcelona

Es la segunda vez que acudo al Palau Martorell de Barcelona, la primera vez fue en enero del 2024, para ver la exposición de Marc Chagall, el color de los sueños
 
En esta ocasión el color es de nuevo el protagonista, a través de las llamativas obras del maestro Fernando Botero.
 
Fernando Botero, Un maestro universal, podrá verse en la ciudad condal hasta el próximo 20 de julio. 

Esta exposición de Botero, el artista colombiano que nació en la ciudad de Medellín en 1932 y murió en Mónaco en 2023, es un homenaje a su figura y a su obra. Un magnífico recorrido a través de un conjunto de 110 obras, donde podemos disfrutar de sus pinturas realizadas en diversas técnicas: óleos, acuarelas, sanguinas, carboncillos y dibujos a lápiz y también de sus esculturas de pequeño formato.

Las comisarias de la exposición son Lina Botero, hija del pintor, y Cristina Carrillo de Albornoz.
 
Las características más reconocibles de las obras de Botero, son sin duda sus volúmenes monumentales y sus colores siempre vibrantes. 
 
Sus pinturas denotan una influencia directa de grandes maestros de la pintura españolea e italiana. 

Su obra La Menina según Velázquez, que podemos ver en la exposición, estaba colgada en su estudio de París, y fue siempre muy especial para él. Otra obra significativa es Homenaje a Mantegna, que pertenece a una colección privada y que fue recientemente descubierta por su hija Lina, a través de Christie's.
 
El recorrido por las tres plantas de la exposición, nos pone en contacto y contexto, con sus diversas temáticas, las más festivas, el circo, la naturaleza muerta, la mitología, la religión y sus versiones de obras maestras de la historia del arte. Y tambien nos permiten descubrir unas obras menos conocidas, punzantes y terribles, como las que representan las torturas en Abu Ghraib, la prisión de Irak.
 
 
De entrada disfruté de las obras que celebran la vida a través de la música y el baile.
 

De los recuerdos de la Colombia provinciana de los años 30 y 40, que Botero plasma y transmite en muchas de sus obras.
 
 
Y de sus escenas de picnic, amables y distendidas
 
 
Esta obra, un pastel, es de su hijo Pedrito.
Pedrito, murió a los 4 años, como consecuencia de un accidente de camión durante una estancia del pintor en España. Esta obra es inédita, ya que nunca antes había abandonado el espacio familiar.

 
Fernando Botero decía, según explica su hija Lina, que quería morir como Picasso, con el pincel en la mano.
 
 
En esta obra no está con el pincel, sino con flores y llevé mi atención a diversas obras, donde las flores se encontraban en las manos de otros protagonistas.
 

 
 
 Como en, La Menina según Velázquez que
Botero no quiso firmar, porque según explica su hija Lina:
 "Era más de Velázquez que de Botero


Y en la María Antonieta según Vigee Le Brun. 

 
Y como no, quedé enamorada de sus flores de colores en su tríptico
Flores en amarillo, Flores en azul, Flores en rojo 
 

 
Perfil de una de sus esculturas de bronce frente al "Díptico Según Piero della Francesca"
 
 
Esta imagen de una madre llorando con su hijo muerto en brazos, me conmovió, mi pensamiento se fue a El Guernica de Picasso y a las tremendas fotografías de las madres de la todavía actual guerra de Gaza.
Madre e hijo, una obra del 2004, de una colección privada.



Las obras que reflejan la violencia en Colombia y en Abu Gharaib, la cárcel de Irak donde soldados, agentes secretos y contratistas militares estadounidenses, torturaron a prisioneros durante la ocupación del país liderada por George W. Bush, también conmueven y nos conectan con la parte cruel y la maldad del ser humano.

La serie de 60 pinturas y 100 dibujos sobre las torturas de los prisioneros, que realizó Botero de Abu Gharaib, se negó a venderlas, y las regaló a la biblioteca de la Universidad de California, Berkeley.

Durante más de un año no pudo hacer otra cosa. “Sabía que el arte no puede cambiar la realidad, pero sí dejar un testimonio. Quizás hoy nadie se acordaría de la tragedia de Guernica si Picasso no hubiera pintado su cuadro”, reflexiona Carrillo De Albornoz. 

 

 
Finalizo mi visión de esta espléndida restrospectiva de Botero, haciendo parada en sus cuadros de circo, un tema del que me gusta esta frase:
"Nada de lo que hacen es excesivo, porque siempre es todo posible”
 
Documental en Filmin, BOTERO, realizado en el 2019, cuatro años antes de su muerte.
Puedes ver el Trailer clicando en el enlace
 
Texto y Fotografias: Pilar Vidal Clavería
Barcelona
27 marzo 2025

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